En julio de 2004, Amnistía Internacional lanzó una acción global pidiendo la oportuna adopción de una Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. El proyecto de declaración de las Naciones Unidas dispone que se reconozca y proteja una amplia gama de derechos cruciales para la supervivencia y el bienestar de los pueblos indígenas como culturas diferenciadas.